Viajan a Francia restos de vuelo 447, para investigación

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Por GREG KELLER y MATTHIEU WINTREBERT

PARÍS — Más de 600 trozos de un avión de Air France que cayó en el Atlántico, con saldo de 228 muertos, fueron enviados de Brasil a Francia en barco para tratar de encontrar nuevas pistas sobre el accidente del 1 de junio, informó el jueves Airbus.

El desastre eclipsó una reunión de los accionistas de Air France-KLM que se realizó el jueves, luego que pilotos acusaron a la empresa de no hacer lo suficiente para evitar el accidente. Las razones del desastre aéreo aún no han podido determinarse con precisión.

Investigadores franceses dijeron que 640 partes del avión, incluidas la cola, casi intacta, la cubierta de uno de los motores, chaquetas salvavidas, asientos y objetos de cocina, fueron sacados del Océano Atlántico. Algunas de las piezas eran tan grandes que debieron ser extraídas con grúas. Inicialmente, los trozos del avión habían sido llevados a la ciudad brasileña de Recife.

Aunque las autoridades de Brasil lideraron la operación de búsqueda luego del accidente, Francia se ha encargado de encabezar la investigación del desastre aéreo.

Todos los restos localizados de la aeronave fueron depositados en un buque de carga de Airbus, el Ville de Bordeaux, y se hallan en camino a Francia, dijo una funcionaria de Airbus que pidió no ser identificada.

La funcionaria informó que el material llegará a mediados de julio, y será examinado en un centro de aviación del ministerio de Defensa en la ciudad sureña de Tolosa, donde Airbus tiene su sede central.

Los accionistas de Air France-KLM iniciaron su reunión anual observando un minuto de silencio en homenaje a las 228 víctimas del avión.

Media docena de pilotos del sindicato Alter distribuyeron entre los accionistas folletos acusando a la empresa de «no haber hecho» todo lo necesario «para evitar el accidente del vuelo 447». Como resultado «la confianza del personal en la administración de la compañía ha sido gravemente afectada», señalaron los denunciantes.

Investigadores franceses divulgaron la semana pasada un informe preliminar sobre el accidente, señalando que una de las causas podría haber sido el mal funcionamiento de los sensores de velocidad. Según el informe, el avión se estrelló intacto contra el agua. La primera parte en tocar la superficie del océano fue la panza de la aeronave, que se desplazaba a gran velocidad.

Durante la reunión de accionistas, el presidente de Air France-KLM Jean-Cyril Spinetta, dijo a los casi 1.000 asistentes que se hará todo lo que sea necesario para descubrir la causa del accidente, «inclusive si no es cómodo para la aerolínea».