Uribe ante el congreso: persisten amenazas en seguridad

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Por VIVIAN SEQUERA

BOGOTA — El presidente Alvaro Uribe afirmó el lunes que van ganando la guerra contra los grupos armados ilegales, pero que aún hay «riesgos y amenazas» y por ello se precisa de la cooperación de Estados Unidos, país con el que Bogotá negocia un acuerdo para el uso de bases militares colombianas.

En su tradicional mensaje anual al congreso al inicio de un nuevo período de sesiones, Uribe se quejó además porque dijo que no existe un «genuino» compromiso de las diferentes tendencias políticas por el tema de la seguridad en el país.

A lo largo de su discurso de unos 50 minutos, y que comenzó con dos horas de retraso, el presidente enfatizó el tema de la seguridad o el combate a las organizaciones armadas ilegales, avances en educación, salud, infraestructura y atención a la población más pobre, pero a la vez resaltó lo mucho que falta por hacer en esos mismos sectores.

Mencionó como ejemplo que «no hemos podido poner punto final al desplazamiento» de personas por causa de presiones de organizaciones ilegales.

Uribe eludió uno de los temas álgidos de la política colombiana: si buscará o no un tercer mandato en los comicios de mayo del 2010.

Aseguró que Colombia precisaba concretar un acuerdo con Estados Unidos, para que personal militar de ese país pueda usar al menos tres bases colombianas, porque en el país «nada ganamos con voces de solidaridad y pésame de la comunidad internacional mientras la sangre se derrame aquí».

«Los Estados Unidos nos han ayudado de manera respetuosa, nos ha ayudado de forma práctica», dijo el mandatario al referirse al llamado Plan Colombia, un paquete de ayuda de más de 6.000 millones de dólares que Estados Unidos ha entregado a Bogotá desde el 2000 para lucha antidrogas y subversión.

A esa asistencia y cooperación con Estados Unidos, en áreas como inteligencia y entrenamiento, ha llevado a un aumento de las fuerzas militares y de policía de 279.000 miembros en el 2000 a más de 400.000 el año pasado y con ellos duros golpes a la insurgencia, que financia parte de sus actividades con el narcotráfico.

En Colombia «vamos ganando esta lucha, pero no hemos ganado todavía, muchos son los riesgos y amenazas que todavía nos acechan para dejar atrás esta violencia», añadió el presidente, insistiendo en la necesidad del acuerdo con Estados Unidos.

«Aún no estamos en un punto irreversible en el rescate de la seguridad», aseguró en su mensaje transmitido en vivo por la televisora oficial Canal Institucional. «El consenso sobre tal imperativo es aparente, todavía no logra un genuino (compromiso) de las diferentes tendencias» políticas, agregó.

Bogotá y Washington discuten un convenio, cuya fecha de firma todavía no se informa oficialmente, para que militares de Estados Unidos tengan acceso a por lo menos tres bases militares en distintos puntos de Colombia. Según han dicho voceros del gobierno de Uribe, el convenio, que tendría una vigencia de diez años, sólo sería para actividades antidrogas, por ejemplo, dentro de territorio colombiano y no hacia terceros países.

Las autoridades colombianas han asegurado también que el personal estadounidense se mantendría en los 1.400 que ya autorizan normas de Estados Unidos bajo programas de cooperación como el propio Plan Colombia.

Sin mencionar a las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Uribe dijo que «los violentos practican terrorismo y sangre en Colombia e intentan hacer política en el extranjero. Asesinan y pretender interferir las relaciones exteriores del país».

Uribe tampoco hizo mención expresa a un video, obtenido en exclusiva por la AP el jueves, en el que Jorge Briceño, alias «Mono Jojoy», uno de los siete jefes de las FARC, hace referencia a dineros entregados a la campaña electoral del presidente de Ecuador Rafael Correa en 2006.

Agencia AP.