Sotomayor rechaza enérgicamente señalamiento de prejuicio racial

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Por JULIE HIRSCHFELD DAVIS

WASHINGTON — La jueza Sonia Sotomayor refutó vigorosamente el martes los señalamientos críticos de que actuaría con prejuicio racial y con una agenda liberal como la primera hispana en la Corte Suprema de Estados Unidos, mientras los senadores republicanos trataron de contravenirla al recordarle sus propias palabras de discursos pasados.

Pese al agudo interrogatorio en una larga y agotadora audiencia, hubo pocas dudas de que la primera candidata del presidente Barack Obama al máximo tribunal sería confirmada, ante el apoyo firme de la mayoría demócrata en el Senado. El senador demócrata Patrick Leahy, presidente de la Comisión Judicial de la cámara alta, así lo insinuó y predijo que recibiría al menos algún apoyo republicano.

Sotomayor, de 55 años y soltera, mantuvo la compostura —típica de los jueces, como dirían los simpatizantes— durante una jornada intensa de preguntas y respuestas, en la que escuchó atentamente y garabateó anotaciones mientras los senadores la acometían con cuestionamientos, para luego inclinarse hacia el micrófono y gesticular para enfatizar sus respuestas. El miércoles regresa para otro largo día de preguntas en la tercera jornada de la audiencia de confirmación.

«Mi historial muestra que en ningún tema o momento he permitido jamás que mis opiniones o tendencias personales influyan el resultado de un caso», declaró la jueza de apelaciones durante una discusión tensa con el senador Jeff Sessions, el republicano de mayor rango en la comisión que lleva a cabo la audiencia de confirmación de esta semana. Sessions interpeló una y otra vez su capacidad de ser objetiva como jueza de la Corte Suprema citando los propios comentarios de Sotomayor.

La candidata se deslindó de las que pudieron ser las palabras más lesivas que han sido repetidas desde que Obama la nominó hace siete semanas —un comentario del 2001 insinuando que una «latina inteligente» tendría por lo general mejores deducciones que un hombre blanco. Sotomayor respondió que la declaración fue «una floritura retórica que salió mal».

«Estuvo mal porque dejó la impresión de que yo creía que las experiencias vivenciales se imponían en el resultado de un caso, pero eso es claramente lo que no hago como juez», explicó Sotomayor.

Sessions no pareció muy convencido.

«Como juez que ha tomado un juramento», dijo Sessions, «me preocupa que usted, de manera reiterada, en el curso de una década o más, haya hecho más declaraciones» como la del 2001.

El aborto, un tema explosivo, fue otro punto relevante en la sesión. Sotomayor consideró que el aborto es un «precedente en firme» y que la Constitución protege el derecho a la intimidad.

«Quiero señalar de frente, de manera inequívoca, y sin duda alguna: No creo que algún grupo, por su raza, su etnia o su género, tenga ventaja alguna en materia de veredictos imparciales. Creo que cada persona tiene una oportunidad igual para ser un juez bueno y sensato, sin importar sus antecedentes o sus experiencias personales», dijo Sotomayor.

Dijo que el derecho a la intimidad está consagrado en la Cuarta Enmienda, que prohibe el allanamiento y arresto sin causa razonable y en la 14ta Enmienda, que garantiza la protección igualitaria de la ley. Se negó a contestar de manera rotunda si estaba de acuerdo con el precedente de la corte sobre ese asunto que despierta tanta polémica.

Sotomayor intentó asegurar a los senadores que no adoptará «nociones preconcebidas» acerca del derecho a la posesión de armas si es confirmada para un cargo en la Corte Suprema.

La jueza dijo a la comisión que «uno de mis ahijados es miembro de la Asociación Nacional de Portadores de Armas, y tengo amigos que salen de cacería».

También aseguró que de ser confirmada como jueza de la Corte Suprema, se regirá por los precedentes. La Corte Suprema reafirmó hace algunas semanas el derecho de poseer armas para autodefensa.

(AP)