Sebastián Piñera en el banquillo de los acusados

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Por Julio Suárez Anturi

Las dos últimas semanas la campaña política ha estado empañado por la revelación de la ministra de Justicia de la dictadura de Augusto Pinochet, Mónica Madariaga, sobre el pasado judicial de uno de los presidenciables: Sebastián Piñera.

El candidato de la concertación política de centro derecha, Sebastián Piñera, habría estado en la cárcel por fraude financiero cuando era gerente del desaparecido Banco de Talca.

La revelación la hizo la ex ministra Mónica Madariaga en el Canal 2 local de San Antonio, reproducida por El Mercurio. Según Mónica Madariaga, el hermano del candidato Sebastián Piñera, José Piñera, habría recurrido a ella para que lo dejaran libre.

Para muchos resultó extraño que la ministra de la dictadura denunciara al candidato de la centro derecha, pero para la alianza de partido de la Concertación resultó adecuado para que su candidato presidencial, Eduardo Frei, fustigara a su contrincante.

El ex presidente y aspirante a repetir presidencia, Eduardo Frei, pidió que Sebastián Piñera aclarara los hechos, recién Piñera le había increpado por haber amnistiado a Ángel Vargas Pargas, prisionero por haber introducido a Chile media tonelada de cocaína.

Al pedido de Frei le siguieron los de parlamentarios de la Concertación y el propio Gobierno, que aspira a perpetuarse después de las presidencias de Patricio Aylwin, Eduardo Frei, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet.

Sebastián Piñera, un multimillonario de la lista Forbes de hombres más ricos del mundo, dijo que jamás había estado preso, y su hermano José Piñera desmintió a Mónica Madariaga que haya intercedido por el actual candidato presidencial.

La campaña de Piñera consideró “guerra sucia” y “cochinada” la descalificación que se ha querido su contrincante Eduardo Frei, y han tildado a éste de “desesperado” porque las encuesta de opinión y de intención de voto no lo favorecen.

En efecto, los datos de las distintas empresas especializadas en evaluación de opinión pública dan como seguro ganador de la primera y segunda vuelta a Sebastián Piñera, mientras a Eduardo Frei lo ponen, inclusive, a esforzarse por superar al candidato revelación de la izquierda, Marco Enríquez-Ominami.

El oficialismo se ha detenido en la petición de explicaciones a Sebastián Piñera por esos hechos ocurridos hace 27 años, los cuales el escritor Antonio Gil narró de la siguiente manera:

“En el Segundo Juzgado del Crimen de Santiago, por requerimiento del Fisco chileno, se alojó la causa rol Nº 99.971 de 1982.

“En ella el Fisco interpone una clara y bien informada demanda en contra del ciudadano chileno Miguel Sebastián Piñera Echenique, junto a otros ejecutivos del Banco de Talca (q.e.p.d.) por los delitos de defraudación (esto es un eufemismo de estafa) infracción a la Ley de Bancos y otros cargos altamente dañosos en contra de aquella institución financiera, de la cual Sebastián Piñera a la sazón era nada menos que su gerente general.

“Según consta en los escritos, los demandantes relatan que Sebastián Piñera Echenique y sus cómplices, habrían creado una empresa de asesorías “externa” la que prestaba servicios al mismísimo Banco que el actual presidenciable gerenteaba por esos días, y al que, según la querella entablada por el Fisco, habían sangrado sistemáticamente, mes a mes y día a día, con cobros millonarios en concepto de “asesorías” hasta llevarlo, por ese extenuante camino, a una calamitosa quiebra.

“Encargados reos por estafa, los acusados apelan.

“Con fecha 9 de septiembre de 1982, roles (folios) 428-82 y 430-82, la Corte de Apelaciones de Santiago rechazaba de plano y categóricamente los recursos de amparo presentados por Sebastián Piñera y sus socios, y confirma las encargatorias de reo.

“Así, los dos Tribunales de la República ratifican la sentencia dictada contra Miguel Sebastián Piñera Echeñique y otros, quienes abusando de la confianza depositada en ellos, habrían convertido al Banco de Talca en su coto de caza, hasta matarlo.

“Se vieron entonces los acusados en la dramática obligación de recurrir a la “transparente” Corte Suprema de esos años felices para lograr el anhelado sobreseimiento.

“Esa misma Corte Suprema que rechazaba, uno tras otro, cada uno de los recursos de amparo interpuestos por los familiares de los detenidos desaparecidos, acogió gentilmente la petición de Piñera Echenique y sus asesores.

“Alegre situación que les permitió irse para la casa sin tener que dar cuentas a nadie, ni pasar por la ominosa experiencia de la cárcel, la misma que por entonces vivían miles de chilenos privados de libertad sin juicio”.

Contrariando la versión de la ex ministra de Justicia de Pinochet, que asume que Sebastián Piñera sí estuvo en la cárcel, el escritor Antonio Gil solo lo pone como alguien “con encargo” judicial.

El propio Sebastián Piñera se presentó en una rueda de prensa, con tres de sus hijos, para jurar que no ha estado preso, y que si la campaña de Eduardo Frei insiste en un episodio que ya fue cerrado por la Corte Suprema, quiere decir que el candidato de la Concertación no cree en la justicia.

El candidato Frei ahora se pregunta, si toda la enorme fortuna en dólares de Sebastián Piñera (una de cuyas empresas emblemáticas es la aerolínea Lan, considerada como la más pujante en el mundo entero en este momento, junto con Singapur Airlines), se creó a partir de esa (no suficientemente aclarada) defraudación al Banco de Talca.

El asunto no parece haber quedado superado, como sí habría ocurrido con el episodio del narcotraficante amnistiado por Eduardo Frei, y ambas campañas buscan, una en la otra, los puntos débiles para atacar y contraatacar.