Rescatan a joven atrapada 15 días en Haití

0
347

Por BEN FOX y GREG BULL

PUERTO PRINCIPE — Un equipo de socorristas franceses sacó el miércoles con vida a una adolescente de entre los escombros de una vivienda en Puerto Príncipe, un rescate asombroso 15 días después de que un terremoto arrasó con la ciudad.

Darlene Etienne, de 17 años, estaba cubierta con un cobertor térmico y recibía oxígeno mientras los rescatistas la llevaban apresuradamente sobre una camilla a un hospital de campo operado por personal francés. Con el cuerpo cubierto de polvo gris, tenía los ojos abiertos, la mirada fija y una pierna rota.

«¡Está viva!», exclamó el paramédico Paul Francois-Valette, que la acompañó al hospital.

Su familia dijo que Etienne acababa de empezar a estudiar en el College St. Gerard cuando se produjo el desastre, atrapando a gran cantidad de personas bajo los escombros de edificios universitarios, hostales y viviendas.

«Pensábamos que estaba muerta», dijo su prima, Jocelyn A. St. Jules, en una llamada telefónica desde Marche Dessalines, un poblado al norte de la capital.

Unos vecinos que escucharon una voz que provenía de los escombros de una vivienda en la misma calle donde se encuentran los restos de la universidad llamaron a las autoridades, las cuales trajeron el miércoles al equipo de búsqueda y rescate.

El rescatista Claude Fuilla caminó a lo largo del techo en una maniobra riesgosa, escuchó la voz y luego vio un poco de pelo negro cubierto de polvo entre las ruinas. Dijo que quitó algunas piedras, logró llegar hasta la joven y se percató que estaba viva.

Acto seguido, el equipo hizo un agujero lo suficientemente amplio como para permitir darle a Etienne algo de oxígeno y agua. Tenía el pulso muy débil, pero en unos 45 minutos lograron extraerla de lo que parecía ser la terraza derruida de la vivienda.

«Es excepcional. Nos habló en una vocecita muy tenue; estaba extremadamente débil», dijo Fuilla. «Antes de que la estabilizáramos estaba extremadamente deshidratada y débil. Tenía la presión arterial muy baja».

«Realmente no podía hablar con nosotros ni decirnos cuánto tiempo llevaba allí, pero creo que había estado ahí desde el terremoto. No creo que pudiera haber sobrevivido ni siquiera por unas horas más».

Etienne sí murmuró algo acerca de que tenía una pequeña Coca-Cola con ella entre los escombros, dijo el rescatista. Aunque Fuilla dijo que fue rescatada de lo que parecía ser el área de la terraza de la casa, un vecino señaló que creía que había sido extraída del baño, donde podría haber tenido acceso a agua.

Otro rescatista, el teniente coronel francés Christophe Renou, dijo que la presión arterial de Etienne era extremadamente baja, y que él no tenía ni idea de cómo pudo aferrarse a la vida durante tanto tiempo. «Definitivamente lleva 15 días aquí», y «estaba muy, muy débil», afirmó.

El capitán Paul Courbin, líder del equipo francés de rescate, dijo que la adolescente tenía rota la pierna izquierda. Renou informó que su equipo probablemente regresaría el jueves al sitio y utilizaría equipo de radar para ver si hay otros sobrevivientes.

El embajador francés Didier le Bret elogió la persistencia del equipo francés de rescate, que ha seguido buscando sobrevivientes días después de que el gobierno haitiano canceló oficialmente la búsqueda.

«Son muy obstinados porque ya no deberían haber estado trabajando pues, oficialmente, la fase de rescate ha concluido. Pero sienten que aún hay que salvar algunas vidas, así que no les dijimos que ya debían salir del país», dijo el diplomático a Associated Press Television News.

«Para ser honesto, pensábamos que el milagro que tuvimos hace un par de días… sería el último porque las posibilidades (de aún rescatar a alguien con vida) son muy, muy bajas. Pero parece que más allá del milagro, hubo otro».

El rescate anterior de alguien atrapado por el sismo ocurrió el sábado, 11 días después del desastre, cuando rescatistas franceses sacaron a un hombre de las ruinas de una tienda de comestibles, la cual se ubicaba al pie de un hotel.

Un hombre extraído el martes de los escombros de una tienda en el centro de Puerto Príncipe y atendido por el ejército estadounidense al presentar una deshidratación grave y una pierna rota dijo que había quedado atrapado durante una réplica.

Por otro lado, guardada bajo llave en galpones o robada por matones de la mano de los desplazados, la comida de agencias humanitarias de todo el mundo aún no llegaba el miércoles a un número suficiente de los haitianos que pasan hambre dos semanas después del terremoto del 12 de enero.

Vendedores callejeros comerciaban arroz donado por Estados Unidos. En un campamento de gente sin hogar, una joven contó cómo unos ladrones quisieron revenderle su propia comida. Mientras hablaba, una pandilla se coló a empujones en una línea de gente que esperaba recibir agua y una anciana intentó pegarles en la cabeza con su balde.

Estas escenas y otras peores se han repetido en los últimos días entre las multitudes de haitianos que hacen fila para recibir arroz, frijoles o comidas preparadas. Soldados de paz de la ONU han lanzado gas pimienta y la policía haitiana ha dado bastonazos para recuperar el orden.