Parientes y famosos rinden homenaje a Michael Jackson

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Por JESSE WASHINGTON

LOS ANGELES (AP) — Michael Jackson fue exaltado el martes con palabras y canciones por una lista de músicos, atletas y otras personalidades en una ceremonia lúgubre cuyo momento cumbre protagonizó su hija de 11 años.

«Sólo quiero decir que desde el momento que nací, papi ha sido el mejor padre que uno pueda imaginar. Y sólo quería decir que lo amo tanto», expresó Paris-Michael Jackson antes de casi colapsar en los brazos de su tía Janet Jackson.

Sintonizado por millones de personas alrededor del mundo, el homenaje a Jackson adquirió un tono más espiritual que espectacular, al comenzar con un coro de iglesia que cantó ante su féretro dorado y siguiendo con discursos lúgubres y actuaciones musicales estilo gospel.

El pastor Lucious W. Smith de la Iglesia Bautista de la Amistad (Friendship Baptist Church) en Pasadena pronunció la invocación, y luego Mariah Carey interpretó una dulce versión de la balada de los Jackson 5 «I’ll Be There» a dúo con Trey Lorenz.

«Nos juntamos y recordamos» dijo Smith, tomando parte de la letra del tema. «Mientras lo recordemos, él siempre estará allí para consolarnos».

Millones de seguidores en todo el mundo se reunieron para ver la ceremonia, que se transmitió en vivo de Tokio a París y el resto del mundo por Internet.

Entre quienes recordaron a Jackson estuvo el magnate musical Barry Gordy, el reverendo Al Sharpton y los grandes del baloncesto Magic Johnson y Kobe Bryant. Jennifer Hudson cantó el éxito de Jackson «Will You Be There» y John Mayer tocó con la guitarra una versión de «Human Nature».

«Este es un momento que desearía no haber llegado a ver», dijo Stevie Wonder previo a su actuación. Usher rompió en lágrimas tras cantar «Gone Too Soon».

Aunque el evento fue catalogado como una celebración, algunos participantes aprovecharon la ocasión para defender a Jackson, cuya vida estuvo marcada tanto por críticas y desdén como por su chispeante talento.

Gordy dijo que pese a lo que llamó «algunos momentos tristes y quizás algunas decisiones cuestionables de su parte», el título de Rey del Pop no era suficiente para Jackson. «Creo que simplemente fue el artista más grande que haya vivido», declaró.

La emoción se elevó cuando Sharpton pronunció un fogoso elogio resaltando todas las barreras que Jackson rompió y los problemas que enfrentó. «Cada vez que era derribado, volvía a levantarse», dijo Sharpton, y el público se puso de pie para deshacerse en aplausos.

«No había nada extraño en su papá», dijo después, dirigiéndose a los tres hijos de Jackson, sentados en primera fila. «¡Raro era con lo que su papá tenía que lidiar!» Tras bajar del escenario, cantos de «¡Mi-chael! ¡Mi-chael!» inundaron el lugar.

La ceremonia terminó con interpretaciones grupales de «We Are the World» y «Heal the World», que cantaron Lionel Richie, Hudson y miembros de la familia Jackson — incluidos sus hijos — frente a un fondo con símbolos de religiones de distintas partes del mundo. Se les unieron niños vestidos de blanco y otras varias personas que habían participado en el acto.

Entonces miembros de la familia Jackson subieron al escenario para agradecerle al público y compartir sus pensamientos, sin poder ocultar su dolor al abrazarse durante los momentos finales de la ceremonia.

Unas 20.000 personas acudieron al Centro Staples para ver llegar el féretro cubierto de flores con los restos de Jackson en una caravana escoltada por las autoridades. Los congregados constituyeron una representación visual de la vida de Jackson: negros, blancos y todos los matices en el medio, luciendo fedoras y tocados africanos, lentejuelas y mascarillas quirúrgicas.

Los fans que obtuvieron entradas llevaron sus pulseras doradas y recogieron un programa también dorado al entrar. Los hermanos de Jackson cargaron su ataúd, todos con corbatas doradas, un guante blanco y lentes oscuros.

Jermaine Jackson, hermano de Jackson, subió al escenario a cantar «Smile» al tiempo que intentaba contener las lágrimas.

La carroza fúnebre de Jackson llegó con una caravana de autos que la siguieron 16 kilómetros (10 millas) por un tramo cerrado de la autopista tras un servicio privado en un cementerio de Hollywood Hills.

Los atascamientos de tráfico y las pesadillas de logística que las autoridades temían no se materializaron. De hecho la policía considera que el tráfico fue más ligero de lo normal.

El subjefe de policía Sergio Díaz, jefe de operaciones del evento, dijo que las autoridades esperaban una multitud de 250.000 personas. Además de reporteros y aquellos con entrada para el servicio, sólo unas 1.000 personas rodearon el perímetro del Centro Staples, indicó.

Fuera del Centro Staples, Claudia Hernández, de 29 años, dijo que cuando niña le encantaba oír la música de Jackson en su natal México. Ahora una maestra auxiliar en una guardería infantil en Los Angeles, Hernández dijo que lloró con la noticia de su muerte.

«Estoy tratando de contener mis emociones», dijo Hernández, quien llevaba puesta la pulsera que le permitiría entrar al servicio y portaba una fotografía enmarcada de Jackson. «Sé que ahora está enseñándole a los ángeles a bailar».

Más de 1,6 millones de admiradores se registraron en internet con la esperanza de poder asistir a la ceremonia en el Centro Staples, y sólo 8.750 fueron seleccionados.

«Existen ciertas personas en nuestra cultura popular que simplemente capturan la imaginación de la gente. Y al morir, se hacen aún más grandes», dijo el presidente Barack Obama a CBS desde Moscú. «Ahora, debo admitir que esto también es alimentado por los medios las 24 horas del día de manera insaciable».

La ciudad de Los Angeles creó el martes un website en el que los fans de Jackson pueden donar dinero para ayudar a la municipalidad a costear el servicio funeral en el Centro Staples. El vocero de la alcaldía Matt Szabo calculó que el servicio costaría entre 1,5 y 4 millones de dólares.

No estuvo claro qué pasará con el cuerpo de Jackson. El cementerio Forest Lawn Memorial Park Hollywood Hills ha sido el destino final de estrellas como Bette Davis, Andy Gibb, Freddie Prinze, Liberace y más recientemente David Carradine y Ed McMahon.

Jermaine Jackson ha expresado deseos de enterrarlo algún día en Neverland, su famoso rancho en el sur de California.

Mientras transcurría el servicio en el Centro Staples, la agente policial April Harding dijo a los reporteros congregados a las puertas de Forest Lawn que se dispersaran. A una pregunta de si el cadáver de Jackson sería nuevamente llevado al cementerio tras el evento conmemorativo, respondió: «Su cuerpo no regresará aquí». No especificó a dónde lo llevarían.