Obama no exige una opción gubernamental de salud

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Por STEVEN R. HURST

WASHINGTON — El presidente Barack Obama no está exigiendo que la legislación para la reforma al sistema de salud incluya una opción de seguro gubernamental a pesar de que cree que ésta cumpliría mejor sus metas, dijeron el domingo asesores de la Casa Blanca.

La Casa Blanca y los legisladores intentan fusionar cinco borradores creados por la Cámara de Representantes y el Senado sobre la iniciativa para reformar el sistema de salud, a fin de conformar una propuesta que pueda ser aprobada en ambas cámaras. A pesar de esto se espera una oposición unánime de los republicanos.

Los representantes demócratas insisten que exista una opción pública que compita con los servicios de seguro privado para reducir los costos de cobertura. En el Senado los republicanos y algunos demócratas se han opuesto a la medida, por lo que la inclusión de la opción pública podría impedir obtener los 60 votos que requiere la iniciativa para convertirse en ley.

Obama considera que el plan público es a pesar de todo «la mejor opción posible», dijo la asesora presidencial Valerie Jarrett, pero agregó que el presidente no ha exigido que sea incluida.

El principal asesor de Obama, David Axelrod, dijo que la oposición mostrada por representantes de ambos partidos en el Senado significa que «debemos trabajar en esos asuntos».

El secretario general de la Casa Blanca, Rahm Emanuel, es otro de los involucrados con los demócratas del Congreso para la unión de las distintas propuestas de los representantes, pero al igual que los otros asesores dejó aparte la opción pública.

«No es la pieza más importante del servicio de salud. Se trata de si logramos tanto el control de los costos y la cobertura como la opción», dijo Emanuel.

Obama, por su parte, continuó el sábado su campaña a favor de la reforma en su mensaje semanal transmitido por radio e internet.

En el mensaje pidió a los legisladores resistirse a los intereses especiales y acusó al sector de las aseguradoras de «llenar las transmisiones de radio con anuncios engañosos y falaces» y pagar investigaciones «diseñadas para engañar al pueblo estadounidense».

Agencia AP.