Narcotráfico ya no es tema tabú en campaña electoral de México

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Por ALEXANDRA OLSON

MEXICO — Cuando Mario Anguiano conquistó la alcaldía de Colima hace tres años, nadie reparó en el hecho de que su hermano y un primo estaban presos, acusados de narcotráfico.

Pero ahora que se postuló a gobernador del estado del mismo nombre, apareció un cartel que destaca los lazos de algunos integrantes de la familia Anguiano con los Zetas, una banda de asesinos a sueldo al servicio de los barones de la droga.

«¡Bienvenidos a Colima! Territorio próximamente gobernado por nuestro jefe de jefes Mario Anguiano Moreno. ¡Los Zetas te apoyamos y estamos contigo hasta la muerte!», dice el cartel.

El narcotráfico está figurando prominentemente en las campañas electorales. Generalmente ha sido un tema tabú, del que se hablaba poco en una campaña, incluso en sitios como este estado de la costa del Pacífico donde se encuentra el puerto de Manzanillo, importante escala en los cargamentos de cocaína destinados a Estados Unidos.

Anguiano milita en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), el cual niega todo vínculo con el narcotráfico y acusó a Partido de Acción Nacional (PAN) de haber colgado el cartel. El PAN rechazó esa acusación.

En la campaña con miras a los comicios del 5 de julio, en los que habrá en juego 500 bancas legislativas, seis gobernaciones y 565 alcaldías, el PAN, partido del presidente Felipe Calderón, pinta a la oposición como blanda con el narcotráfico y se presenta a sí mismo como la única organización dispuesta a darle batalla a los carteles de la droga.

«Son las primeras elecciones donde estamos viendo el narcotráfico relacionado directamente a un partido político», declaró Juan Azcárraga, director de la división de asuntos públicos de la empresa de encuestas Ipsos. «En el pasado se había tocado en una forma surperficial, a lo mejor como una insinuación».

El PAN espera que su imagen de partido intransigente con el narcotráfico lo ayude a derrotar al PRI de Anguiano, que gobernó el país durante 71 años seguidos hasta que fue derrotado por el PAN en el 2000. El PRI ha recuperado fuerza en tiempos recientes ante el descontento generalizado con la recesión y la violencia asociada con el narcotráfico, que causó 10.800 muertes desde que Calderón llegó a la presidencia en el 2006 y le declaró la guerra a los carteles.

En realidad, el descontento de la ciudadanía abarca a toda la clase política y hay campañas a favor del voto de protesta.

Una consulta de Ipsos de mayo señaló que el 11% de la población apoya un voto de protesta, comparado con el 8% de enero. El PRI tiene el 27% de las preferencias, contra el 23% del PAN. En la encuesta fueron entrevistados personalmente 1.000 adultos. El margen de error es del 3%.

El PAN, que ha movilizado 45.000 soldados para combatir el narcotráfico, lanzó una campaña en la que algunas de las principales celebridades de México dicen que un voto en contra del partido de gobierno implicaría volver a los tiempos en los que no se hacía nada para contener a los carteles de la droga.

En un aviso, el popular luchador «Místico» muestra sus músculos y, mientras se pasea por el cuadrilátero, afirma: «Mucha gente dicen que la lucha contra el narcotráfico nunca se ha complicado tanto como ahora. La verdad es que por muchos años, nadie había luchado contra ellos. Ahora el presidente y el PAN sí le están entrando con todo, y tenemos que apoyarlos».

Los rivales de Calderón lo acusan de explotar la guerra contra las drogas con fines políticos. Sostienen que no es casualidad que a pocas semanas de las elecciones hayan sido arrestados 10 alcaldes del estado del mandatario, Michoacán, acusados de proteger a los narcotraficantes. Dos de los detenidos son del PAN.

Los fiscales acusaron de apoyar al narcotráfico a siete de los alcaldes, a un ex procurador estatal y a otros 19 funcionarios. Los otros tres alcaldes no fueron acusados, pero permanecen detenidos, bajo investigación, indicaron las autoridades.

El procurador general Eduardo Medina Mora dijo que los acusados colaboraban con el cartel La Familia. No dio detalles, pero se especula que le pasaban información.

El narcotráfico domina las campañas electorales como nunca antes. Candidatos que antes se enfocaban en los pozos en las calles y el desempleo ahora hablan abiertamente del tema.

Cuando Anguiano ganó la postulación del PRI en Colima, la jefa de ese partido allí Beatriz Paredes subrayó que las autoridades habían dicho que el dirigente no estaba bajo investigación.

El hermano de Anguiano, Humberto, está preso en México por narcotráfico, en tanto que un primo, Rafael Anguiano, fue detenido en Los Angeles en 1997 durante una redada en la que se desarticuló una banda dedicada al tráfico de cocaína y metanfetaminas en los Estados Unidos.

No hay indicio alguno de que el candidato a gobernador tenga vínculos con el narcotráfico.

Pero ello no impide que el jefe nacional del PAN Germán Martínez se pregunte en voz alta qué tan duro sería Anguiano en la lucha contra el narcotráfico, al tiempo que destaca que no hay duda alguna respecto al compromiso de la candidata del PAN Martha Sosa.

«Meto las manos al fuego por Martha Sosa, porque ella no va a claudicar frente al crimen», afirmó.

El tema de las drogas podría jugarle una mala pasada al PAN en el estado de Nuevo León, donde el candidato de ese partido a la alcaldía de la ciudad más rica de México, San Pedro Garza García, declaró que los traficantes habían contactado a todos los candidatos para buscar su apoyo. Esa declaración fue grabada.

El candidato, Mauricio Fernández, también dijo que evitará enfrentarse con el Cartel Beltrán Leyva, que controla esa zona próxima a Monterrey, para mantener la paz.

La grabación fue entregada a la prensa, que la difundió la semana pasada, y surgieron muchos pedidos de que Fernández retire su candidatura.

Fernández reconoce haber hecho esos comentarios, pero dice que fueron sacados de contexto.

«Ni conzco, ni me he sentado ni nada por el estilo con alguien del crimen organizado», declaró a la AP.

Para muchos mexicanos, no obstante, los comentarios de Fernández ponen de relieve lo que puede ser un punto débil para el PAN: Muchos votantes pueden preferir la paz a la violencia derivada de una confrontación directa con los barones de la droga.

Charlene Garcia, médica de San Pedro, resume un sentir bastante genralizado al señalar que Fernández simplemente dijo la verdad.

«No creo que le sorprende a nadie que las familias de los Beltrán Leyva viven aquí», manifestó. «Sí, está mal, pero sería peor que hubiera varias bandas aquí peleando la plaza. El precio de tener una ciudad completamente limpia sería muy caro y no creo que sea posible quitar las drogas por completo, implicaría mucha violencia sin cambiar nada».

García dijo que considera la posibilidad de marcar con una X todas las casillas de candidatos y emitir un voto de protesta.

«Yo creo que todos los políticos una vez que están en sus puestos tienen que trabajar en forma conjunta con el crimen organizado», se lamentó.

Agencia AP.