Museo del Holocausto en Washington cierra por tiroteo

Tiroteo en museo del Holocausto en EEUU deja 1 muerto

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WASHINGTON (AP) — El Museo del Holocausto fue cerrado el jueves por un día para honrar a un guardia que murió impidiendo un ataque con fusil por un hombre identificado por las autoridades como un racista blanco de 88 años.
El guardia Stephen T. Johns murió baleado cuando se enfrentó a James von Brunn, quien abrió fuego en el atestado museo el miércoles. Von Brunn es un negador del Holocausto que una vez trató de secuestrar a miembros de la Junta de la Reserva Federal.
El anciano abrió fuego con un fusil el miércoles dentro del Museo del Holocausto en Estados Unidos, que estaba repleto, matando a un guardia de seguridad antes de ser abatido a tiros.

Las autoridades investigaban si el sospechoso era un supremacista blanco. El atacante se encontraba hospitalizado en estado crítico, dijo el alcalde Adrian Fenty.
Fuentes oficiales dijeron a la AP que al parecer se trata de James Von Brunn, un anciano blanco de ideología racista. Otro funcionario dijo que el vehículo de Von Brunn fue hallado cerca del museo y que fue examinado por la posibilidad de que contenga explosivos. Las fuentes pidieron no ser identificadas.
El sargento David Schlosser de la Policía de Parques Nacionales dijo que el pistolero entró al museo con un «fusil largo» y se produjo una balacera con guardias de seguridad. Hasta el momento se desconoce el alcance de las lesiones.
En un principio, la Policía de Parques Nacionales dio una información ligeramente distinta, al decir que tres personas habían recibido balazos. Alan Etter, portavoz de los bomberos, dijo a la cadena CNN que una tercera persona había quedado herida al ser alcanzada por trozos de vidrio.
Normalmente el museo tiene fuertes medidas de seguridad, con guardias en el interior y el exterior. Todos los visitantes deben pasar por detectores de metales en la entrada y someter sus bolsos a revisión.
El museo, ubicado justo frente al National Mall cerca del monumento a Washington, es una atracción turística popular. Recibe unos 1,7 millones de visitantes al año.
Las avenidas que lo circundan fueron cerradas y se acordonó la zona con cinta plástica amarilla para impedir el paso de transeúntes. Varias patrullas y policías a caballo circundaban la zona.
Sandy Perkins de Massachusetts dijo que su hija Abigail le llamó poco después de la balacera. La adolescente estaba visitando el museo en un paseo escolar y le dijo a su madre que los estudiantes escucharon varios tiros hasta que les pidieron que salieran del edificio.
Abigail dijo que algunos de sus amigos estaban muy nerviosos, pero fuera de eso todos se encontraban bien, agregó Sandy Perkins. Los adolescentes no vieron de dónde venían los disparos.
Linda Elston, una visitante del museo, dijo que estaba en el nivel inferior de éste mirando una película cuando les dijeron que evacuaran el lugar.
«Estaba totalmente lleno de gente», narró Elston. «Nos llevó un rato salir».
Dijo que no escuchó ningún balazo y de momento no sabía por qué les pidieron que desalojaran, aunque sí se sintió «un poco nerviosa».
El corresponsal de la AP Devlin Barrett contribuyó con este despacho.