Muere viuda de Salvador Allende

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SANTIAGO DE CHILE (AP) — Hortensia Bussi, viuda del extinto presidente socialista Salvador Allende, murió el jueves, informaron su doctora y su hija. Tenía 94 años.

La doctora Paz Rojas dijo que «Tencha», como era conocida la viuda de Allende, murió de causas naturales.

Su hija Isabel, diputada del Partido Socialista, estaba junto a ella, se informó.

Hortensia Bussi salió al exilio en México tras el derrocamiento y muerte de su esposo en el cruento golpe militar de 1973 encabezado por el general Augusto Pinochet.

En el exilio, respaldó las campañas contra la dictadura y apoyó las denuncias de las violaciones de los derechos humanos.

La viuda de Allende retornó a Chile al término de la dictadura militar en 1990.

Durante su exilio en México vivió junto a sus hijas Isabel y Carmen Paz. La tercera hija del matrimonio Allende-Bussi, Beatriz, se suicidó en Cuba, donde residía junto a su marido cubano.

Debido a su avanzada edad Hortensia Bussi se encontraba confinada desde hace un tiempo en su residencia en Santiago, y ya no participaba en ceremonias oficiales o en homenajes a su difunto marido.

La doctora Rojas explicó en declaraciones a la televisión estatal que la ex primera dama amaneció bien el jueves y durante la mañana se quedó dormida, por lo que «su muerte fue tranquila. No sufrió».

Hortensia Bussi era profesora de Historia y Geografía. También se graduó en estudios de estadísticas y trabajó durante un tiempo en el servicio estatal de esa especialidad.

Conoció a Allende en 1939, cuando ambos coincidieron trabajando como voluntarios en las campañas de ayuda a los damnificados por un devastador terremoto en el sur del país. Se casaron en 1940. Ella nació el 22 de julio de 1914 en la ciudad de Valparaíso.

Se bien mantuvo generalmente un bajo perfil, fue acompañante asidua en las actividades políticas de su esposo, incluso las tres campañas presidenciales previas a la que finalmente le dio la victoria, en 1970.

Como primera dama fue activa en obras de ayuda social.

La residencia que compartía con Allende fue bombardeada por los militares el día del golpe, lo que la obligó a huir y recibió refugio en la casa del ex presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Felipe Herrera.

Desde allí fue convocada al Hospital Militar donde habían sido llevados los restos de su esposo, quien se suicidó en su palacio presidencial en llamas bajo ataque aéreo y terrestre antes que rendirse a los militares rebelados.

Luego, en un pequeño avión fue llevada hasta el vecino balneario de Viña del Mar para asistir al entierro de Allende. A menudo se quejó de que los militares sellaron el ataúd y le impidieron ver el cuerpo de su esposo.