Morales expresa su desacuerdo a Uribe

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LA PAZ — El presidente Evo Morales expresó el martes a su colega colombiano Alvaro Uribe que se siente «agredido» por el eventual acuerdo entre Estados Unidos y Colombia para que sus bases sean utilizadas por militares estadounidenses, ante el cual manifestó su firme oposición.

Los mandatarios se reunieron por más de una hora en el Palacio de Gobierno, donde Uribe llegó en el marco de su gira por siete países de Sudamérica para explicar el posible acuerdo con Estados Unidos.

«Yo fui víctima de los militares estadounidenses. Le dije (a Uribe) que me siento agredido por la presencia militar de Estados Unidos en Colombia. No aceptamos militares norteamericanos en Bolivia y no los aceptaremos en Latinoamérica», dijo Morales luego de concluido el encuentro.

«Yo le informé qué se hacían los uniformados norteamericanos armados en Chapare», añadió. Morales es dirigente del sector cocalero en esa localidad en el centro de Bolivia.

La Constitución Política del Estado de Bolivia prohibe la implementación de bases extranjeras.

En un breve contacto con la prensa, Uribe elogió el gesto de Morales por recibirlo, y luego se anunció que viajará a Chile para reunirse con la presidenta Michelle Bachelet.

El 16 de julio, Morales celebró en La Paz el Bicentenario a la gesta libertaria del país, acompañado por sus colegas de Ecuador, Rafael Correa, y de Venezuela, Hugo Chávez, y los tres rechazaron la implementación de bases norteamericanas en Latinoamérica.

Incluso Correa recordó que por mandato constitucional Ecuador prohibió la instalación de bases militares estadounidenses y aseguró que la de Manta (en territorio ecuatoriano) será desocupada por Estados Unidos próximamente.

Sin embargo, el mandatario colombiano recibió por la mañana el respaldo de su par peruano Alan García al iniciar su gira en Lima.

García sostuvo que Uribe había llegado a Perú para conversar sobre temas «de interés continental» y de «situaciones, yo diré, enojosas que presentan a Colombia lamentablemente como víctima de algunos hechos que no deberían ocurrir».

Aparentemente se refería a recientes denuncias de que lanzacohetes AT-4, de factura sueca, incautados a las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), habían sido adquiridos con anterioridad por Venezuela, revelación que ha resquebrajado las relaciones entre Caracas y Bogotá.

García expresó el respaldo de su gobierno, y la admiración por «el esfuerzo desplegado por el presidente Uribe» que dijo no sólo favorece a Colombia sino al modelo democrático en el continente.

La gira del mandatario colombiano fue anunciada en la víspera de forma sorpresiva. La presidencia dijo que Uribe abordaría con los jefes de estado de Perú, Chile, Brasil, Paraguay, Argentina, Uruguay y Bolivia, temas de terrorismo en Colombia, así como asuntos relacionados a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

El canciller peruano José Antonio García Belaunde dijo el martes que la visita de Uribe tiene como propósito explicar el acuerdo que negocia su país con Estados Unidos, que ha generado cuestionamientos de los gobiernos de Brasil, Chile, Venezuela y de Ecuador.

Bogotá negocia con Washington que sus militares usen bases militares colombianas durante 10 años.

Tras reunirse con James Jones, consejero de Seguridad Nacional del presidente estadounidense Barack Obama; el asesor de asuntos internacionales del mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, Marco Aurelio García, dijo que la gira iniciada por Uribe por países de la región «es un gesto de humildad y un gesto positivo, que demuestra que se dio cuenta de las cosas no fueron bien comunicadas».

La percepción brasileña, dijo García, es que las bases recuerdan los tiempos de la Guerra Fría. «La Guerra Fría acabó», agregó el funcionario citado en la estatal Agencia Brasil.

«A mí no me agrada la idea de una base militar americana en Colombia», dijo Lula el 30 de julio en Sao Paulo en una conferencia de prensa conjunta con Bachelet, pero dijo que no se metería en asuntos de ese país.

Bachelet expresó que concordaba «plenamente» con su colega brasileño, y anotó que la decisión colombiana ha inquietado «a todos los países».

En Caracas, Chávez dijo en relación a las bases que «a Colombia la están convirtiendo en una base operacional imperialista, desde la cual se amenaza la soberanía de Venezuela, se amenaza al pueblo venezolano… se amenaza a la revolución venezolana».

AP.

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