La Roosevelt, el mundo en 7 millas

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Por Elizabeth Mora-Mass

Especial para Komodolarevista.com

Es el mosaico del mundo: Razas, culturas e idiomas se mezclan en una sinfonía de los colores y los sonidos del mundo.

La Avenida Roosevelt cruza la parte central del Condado de Queens. En sus 13 kilómetros alberga habitantes que vienen de todas partes de la Tierra. Cada sector de la Roosevelt, cada cuadra, cada esquina tiene un pedacito de 176 países, cuyos nacionales hablan más de 200 lenguas y dialectos, convirtiendo a Jackson Heights—el barrio que tiene sus linderos a lo largo de dicha avenida—en el sector más cosmopolita del planeta, con 164 nacionalidades, de acuerdo con la Oficina del Censo de los Estados Unidos.

En su recorrido que va de Queens Plaza a Flushing, la Roosevelt origina sectores tan diversos como Colombia, India, Rusia, República Dominica, Tailandia, Corea, China, Pakistán, Irlanda, México, Argentina, Grecia, España e Italia.

En los linderos de la Roosevelt, conviven gentes de Ecuador, Bangladesh, Hong-Kong, Vietnam, Perú, Uruguay, Portugal, Brasil, Francia, Venezuela, Israel, Afganistán y muchos otros países. Hay templos budistas, judíos, musulmanes y católicos.

A lo largo de la Roosevelt se observan sectores tan conocidos como la Pequeña Colombia, la Pequeña Odessa, el Distrito Indio, la Pequeña Irlanda, la Pequeña Argentina, la Pequeña Corea y el Barrio Chino (el de Flushing funciona 24/7 como el de Manhattan).

A pesar de que para algunos, la Roosevelt se encuentra en decadencia—dado que han desaparecido los carros último modelo y los restaurantes de lujo que dominaban la avenida hasta hace algunos años para dar cabida a oleadas de trabajadores indocumentados que salen a buscar trabajo desde las cinco de la mañana, y docenas de vendedores ambulantes ilegales que compiten con los negocios legítimos —la Roosevelt continúa vibrando y dando una muestra del mundo a propios y extraños.

Sólo en la Roosevelt es posible encontrar hasta diez restaurantes—todos con buena comida de diez nacionalidades diferentes sin cruzar la calle—y comprar desde una esmeralda colombiana, un diamante de Sudáfrica, un masaje oriental, hasta una casa en México, o unas vacaciones en la India—con paseo en elefante incluido—o una caja de dientes en Austria—sólo entrando a un edificio y hablando con empleados que lo miran sonriendo, mientras le ofrecen los servicios.

A pesar de estar en Nueva York, la capital del Primer Mundo Desarrollado, en la Roosevelt hay cosas tan exóticas como el negocio de “El Indio Amazónico”—donde le quitan la mala suerte—o un vivero donde le venden gallinas saraviadas vivas—o una iglesia donde hay misas en seis idiomas—o una escuela donde niños israelíes y árabes escriben sobre la paz.

En la Roosevelt las eliminatorias y las finales de la Copa Mundo de Fútbol se viven como si estuviera en cada país de origen. Con decir que la Policía de Nueva York tiene un programa especial para este certamen, en especial partidos como Italia vs. Irlanda, India vs. Pakistán y Colombia vs. Argentina.

El Tren 7, el cual se desliza día y noche a lo largo de la Roosevelt, recibe el nombre de “El Tren de las Naciones Unidas”, mientras que docenas de hombres inmigrantes ofrecen servicio de sexo, en tarjetas que rezan “Delivery-Beatiful Girls”—Servicio a Domicilio de Chicas Lindas.

¿Que es lo que demuestra la Roosevelt? El resumen de todos los fenómenos sociales, económicos y políticos que vive el mundo entero.

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