La colombiana Caterine Ibargüen salta a la fama de la IAAF

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Colombia's athlete Caterine Ibarguen receives the Female athlete of the year award from Prince Albert II of Monaco (R) during the IAAF athlete of the year awards ceremony, on December 4, 2018 in Monaco. (Photo by Valery HACHE / AFP)

Bogotá, Colombia | miércoles 04/12/ La saltadora Caterine Ibargüen hizo más profunda su huella en el deporte de Colombia al ser declarada el martes mejor atleta del mundo de 2018 por la Federación Internacional de Atletismo (IAAF).

Con 34 años, la medallista olímpica encontró este año un nuevo impulso al triunfar en las pruebas de salto triple y salto largo de la Copa del Mundo, Liga de Diamante y los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

“Es constancia de que la perseverancia, la disciplina y el amor por esto vale la pena (…) Quedará plasmado en lo que es mi historia, si algún día escribo un libro será de las primeras páginas este premio”, declaró Ibargüen a Win Sports tras la elección de la IAAF en Mónaco.

La antioqueña se convirtió en la segunda atleta latinoamericana en recibir este galardón, 29 años después de la cubana Ana Fidelia Quirot. Un reconocimiento que el presidente Iván Duque calificó de “orgullo colombiano”.

 (Photo by Valery HACHE / AFP)

“Ella es ejemplo de perseverancia, valentía, fortaleza y talento”, escribió el mandatario colombiano en su cuenta de Twitter.

Esta era la quinta vez que la saltadora intentaba alzarse con el premio de la IAAF luego de haber sido nominada en 2013, 2014, 2015 y 2016.

La espigada y hermosa atleta negra completa con este triunfo un palmares extraordinario: conquistó el oro olímpico en Rio de Janeiro-2016 en salto triple, con una marca de 15,17 metros, cuatro años después de haber alcanzado la medalla de plata en Londres.

Además fue campeona de la liga de Diamante en su especialidad en 2013, 2014 y 2015 y ganó los títulos mundiales de Moscú en 2013 y Pekín en 2015. El 8 de julio de 2014 alcanzó su récord personal de 15,31 metros.

– Nada de “pobrecita” –

Ibargüen nació en el municipio de Apartadó, en la convulsionada y empobrecida región del Urabá (noroeste), tristemente célebre por las masacres y los desplazamientos forzados originados por un conflicto armado de más de 50 años.

Aunque no reniega de sus orígenes, en reiteradas ocasiones ha mostrado su malestar con que se le llame la “pobrecita” que venció a la precariedad y la violencia.

“Yo he marcado la vida de otros por mis resultados deportivos. Entonces todo el mundo quiere desviar esa parte. Y no”, dijo en una entrevista a la revista Bocas en 2014.

Probablemente solo cuando habla sobre ese tema esconde su amplia sonrisa, que no disimula una perfecta y blanca dentadura.

No es un secreto que antes de saltar levanta sus brazos y juguetea con el público, para ponerlo de su lado y llenarse de fuerza.

Lo que sí es un secreto, aunque a medias, es el ritual que realiza en los bastidores, cuando escucha el vallenato “Mi propia historia”, del colombiano Silvestre Dangond, que le dedicó su madre, Francisca Mena.

“Ay, cada quien tiene en la vida su cuarto de hora, que lo motiva, que lo entusiasma a ser triunfante. Es un momento de buena suerte que uno lo adora. Es mi momento, esa es mi estrella y voy pa’lante”, reza la canción.

– Sacrificio –

La carrera deportiva de Ibargüen, graduada en enfermería en Puerto Rico, empezó en el voleibol e incluso practicó lanzamiento de bala, pero un profesor de su colegio la llevó a las pistas, donde se quedó para siempre.

En plena adolescencia Ibargüen probó el salto alto. Llegó a los 1,76 metros, pero no llegó a Pekín-2008 y pensó incluso en abandonar el atletismo.

Un ángel apareció entonces en su vida: el entrenador cubano Ubaldo Duany, quien la convenció de dedicarse al triple salto, una disciplina que le impuso un sinfín de sacrificios en extensas jornadas de entrenamiento para adquirir la técnica, pero le permitió dejar atrás las vicisitudes de la infancia.

Su dedicación puso los focos del mundo sobre sus altos vuelos, especialmente cuando ganó la presea de plata en Londres-2012 y cuando acumuló 34 victorias consecutivas en la Liga de Diamante.

El premio a la mejor atleta 2018 es para Ibargüen la mejor despedida de las pistas.

“Me perfilo a terminar mi carrera deportiva después de los Juegos Olímpicos, pero esto me llena de una esperanza grande para seguir dándole resultados a mi Colombia”, sentenció.

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© Agence France-Presse