Honduras: Denuncian retraso intencional a misión de OEA

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Por KATHIA MARTINEZ

CERRO GRANDE, Honduras — Partidarios del presidente derrocado Manuel Zelaya, que mantienen una tenaz oposición al gobierno de facto, afirmaron el lunes que las autoridades pospusieron intencionalmente la llegada de una misión de la OEA para evitar que presenciara manifestaciones masivas de rechazo popular.

Sobre la carretera de esta localidad en la periferia norte de Tegucigalpa, unas 1.500 personas se acercaban a la capital hondureña, donde convergerán el martes junto a otros partidarios de Zelaya que participan de caminatas provenientes de diversos puntos del interior, las cuales comenzaron el miércoles pasado. Otra marcha simultánea culminará en San Pedro Sula.

«La caminata ha sido dura, físicamente uno se expone», dijo a la AP Virginio López, quien se integró a la marcha hace tres días. «Lo que nos revitaliza es lo que sentimos porque está en juego el destino del país».

La caminata, que partió desde la provincia vecina de Comayagua, la encabezaba un grupo de motociclistas que ondeaban banderas hondureñas. Los caminantes lanzaban consignas exigiendo el retorno de Zelaya.

Antonia Sosa, una ama de casa de 44 años, con mochila al hombro caminaba junto a su esposo. La mujer, que el lunes se integró a la caminata, dijo que lo hacía porque pedía justicia. «Se ha cometido una injusticia y siempre me ha gustado luchar por la justicia», afirmó.

«Esperamos que los países amigos sigan presionado al gobierno de facto de (Roberto) Micheletti (para que) recapacite y entregue el poder al pueblo», dijo el maestro Juan Rosas.

Juan Barahona, líder del Frente Nacional de Resistencia al Golpe de Estado, la organización que a diario desde el 28 de junio organiza y convoca protestas cotidianas contra el gobierno de Micheletti, afirmó que «los golpistas, para evitar que coincidieran las marchas de la resistencia con la presencia de la OEA, ha pospuesto la visita de la OEA».

La Organización de los Estados Americanos había programado llegar el martes a Tegucigalpa en un nuevo intento de mediación diplomática para lograr que el golpe de estado sea revertido y Zelaya quede reinstalado en el poder, de acuerdo con un plan presentado por el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, quien ha fungido como mediador.

Sin embargo, el gobierno de facto canceló el domingo la llegada de la misión, en rechazo a que los cinco cancilleres designados estuvieran acompañados por el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, de quien consideran ha actuado sin objetividad en la crisis hondureña. Más tarde, el canciller designado Carlos López Contreras anunció que aceptaban la presencia de Insulza sólo como «observador», pero no definió la fecha en que los esperan.

«Nosotros, la resistencia contra el golpe de estado, demandamos de la OEA que vengan a Honduras, a Tegucigalpa, con la venia de los golpistas o sin la venia de los golpistas. La presencia de la OEA acá es indispensable», manifestó Barahona a la AP.

Según el activista político, las autoridades del gobierno de facto «lo que están buscando es que no coincida (la visita de la misión diplomática) para que la OEA no vea la resistencia en las calles», pues el martes esperan que dos caminatas de miles de hondureños que vienen desde diferentes partes del país confluyan en la capital.

La marchas partieron hace una semana de dos puntos principales, uno en el oeste y otro en el norte, y han venido avanzando unos 15 kilómetros diarios, pasando por poblaciones en las que organizan mítines y reclutan más simpatizantes.

Los organizadores dicen que al menos 3.000 personas se han unido a cada uno de los dos grupos, pero debido a que la prensa local, en su mayoría favorable a Micheletti o autocensurada por temor a sufrir sanciones o una intervención militar, no ha mostrado imágenes ni informes que den idea del tamaño de las marchas que se aproximan.

En rueda de prensa, López Contreras dijo que en las próximas horas podría anunciarse la nueva fecha para el arribo de la misión, la cual consideró que robustecerá el proceso de mediación.

Sin embargo, hasta ahora el gobierno de Micheletti se ha mostrado inflexible en la condición primordial del Acuerdo de San José propuesto por Arias y que implica la restitución de Zelaya en el poder.

La OEA designó como emisarios a los cancilleres Jorge Taiana de Argentina, Peter Kent de Canadá, Bruno Stagno de Costa Rica, Kenneth Baugh de Jamaica, Patricia Espinosa de México y Carlos Morales Troncoso de la República Dominicana, así como el secretario de Asuntos Políticos del organismo, Víctor Rico, y el asesor especial John Biehl.

López Contreras cuestionó a la OEA por no haber intervenido en Honduras antes del golpe de estado, pues consideró que el gobierno de Zelaya daba señales de alarma y muestras de que el ejecutivo se estaba encaminando hacia una «concentración del poder» y «desmantelamiento del orden constitucional».

Por su parte el presidente del Consejo Permanente de la OEA, el embajador Pedro Oyarce, de Chile, «lamentó» que la visita de la misión a Honduras no se realizara en la fecha prevista inicialmente.

Asimismo Oyarce «rechazó» las declaraciones del gobierno de facto en torno a Insulza y defendió el mandato conferido por el organismo a su actual dirigente. La OEA le encomendó «al secretario general que, junto a representantes de varios países, intensifique gestiones diplomáticas y promueva iniciativas tendientes a lograr la restauración de la democracia, el estado de derecho y la restitución del Presidente José Manuel Zelaya Rosales».

El Consejo Permanente de la OEA, órgano político conformado por los representantes de los 33 Estados Miembros, informó que realizará una sesión reservada el 11 de agosto en la sede de la organización en Washington a fin de analizar el aplazamiento de la visita a Honduras.

Agencia AP.