Gobierno mexicano no detendrá combate a carteles

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Por: E. EDUARDO CASTILLO

MEXICO (AP) — El gobierno federal aseguró el jueves que mantendrá su estrategia de combate frontal a los carteles de las drogas, a los que acusa de acudir a la delincuencia común y los adictos para reclutar cuadros, y de apelar a tácticas mediáticas de intimidación.

«La operación cotidiana, la ofensiva permanente contra el crimen, esa no va a cesar; es más, cada vez es con más fortaleza, mas inteligencia, más capacidades de despliegue territorial», dijo a The Associated Press el secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García, al delinear la posición que el gobierno del presidente Felipe Calderón mantendrá en la última mitad de su sexenio.

El funcionario dijo que «el gran reto» que enfrentan las autoridades «es recuperar la base social» de la que se han valido los carteles de las drogas, que en los últimos años han desatado una ola violenta que desde diciembre del 2006 —cuando inició el actual gobierno— se ha traducido en más de 13.500 asesinatos en medio de disputas internas por el control de nuevos espacios y las rutas del tráfico de drogas.

García dijo que en medio de los golpes recibidos, que les ha dejado miles de sicarios y operadores detenidos, los carteles le apuestan ahora al reclutamiento de delincuentes comunes y adictos.

Y un ejemplo de ello, ha sido el cartel de La Familia.

El funcionario refirió que La Familia ha utilizado centros de rehabilitación de adictos para formar nuevos cuadros y adoctrinarlos, utilizando por un lado la religión y la fe para justificar acciones criminales, y la intimidación por otra parte para advertirles que pueden morir si incumplen las reglas internas del grupo.

Dijo que Rafael Cedeño, un jefe operativo de La Familia detenido en abril, era el responsable del adoctrinamiento y el reclutamiento del grupo a través de centros de rehabilitación que él controlaba a lo largo y ancho de Michoacán, el estado natal del presidente Calderón.

Cedeño, incluso, expedía diplomas a los jóvenes que salían de su adicción, los llevaba a retiros espirituales donde les inculcaba valores religiosos y les imponía reglas que debían cumplir como no consumir drogas y no robar las ganancias de sus actividades.

«Gente que era recuperada de la acción, que después era parte del grupo criminal y si no cumplían lo ejecutaban», refirió.

«Decía que a nombre de Dios había que matarlos, porque ellos habían incumplido una norma interna del grupo y los ejecutaban, y entonces no había sentido de culpa, porque decían que era una acción en cumplimiento a un valor superior, que era el haber hecho algo divino», añadió.

Apenas el miércoles, en Ciudad Juárez un comando asesinó a 18 jóvenes en un centro de rehabilitación de adictos. García dijo que investigan si esos lugares en la localidad fronteriza norteña operan con una lógica similar a la detectada en Michoacán.

La captura de varios de sus operadores y cabecillas le ha permitido a la autoridad tener un conocimiento más preciso de la operación de La Familia, aunque García Luna dijo que también han encontrado que otros carteles se han volcado a reclutar gente entre delincuentes comunes: ladrones de autos y casas, además de asaltantes de transeúntes.

«En la medida que combatimos la parte estructural, lo que hacen los carteles de las drogas es que se montan en el lumpen local… han tomado y articulado la parte delictiva local», refirió.

Explicó que, por ejemplo, detectaron el caso de un adicto en el balneario turístico de Cancún que fue reclutado y unos cuantos días después se convirtió en sicario.

«El gran reto es recuperar la base social, segundo es fortalecer la capacidad institucional en cada nivel de gobierno para que cada etapa del delito se combata… para evitar que haya una evolución permanente», añadió.

García explicó también que en los últimos años los carteles entraron a un proceso de evolución que los ha llevado a poner en práctica tácticas mediáticas como la elaboración de videos y mantas, e incluso de acercarse a los medios de comunicación para enviar mensajes, como ocurrió recientemente cuando el jefe operativo del cartel de La Familia, Servando Gómez, llamó a un canal de tel evisión en el estado occidental de Michoacán para proponer un pacto al gobierno.

«¿En qué país, un narcotraficante puede estar al aire en un medio de comunicación?», se preguntó el secretario.

«La diferencia que hoy tenemos es que ellos (los carteles) le han apostado a una táctica mediática, en donde apuestan a generar un esquema de intimidación vía la violencia extrema para poder tener un espacio de impunidad en la operación», dijo.

Políticos de oposición, organismos civiles y académicos han cuestionado la eficacia de la estrategia de Calderón contra el narcotráfico, porque consideran que no ha detenido la espiral de violencia.

«La experiencia internacional, Nueva York, Chicago, Palermo, muestra que cuando el estado combate el crimen, en la primera etapa del proceso la violencia se incrementa», dijo García.

Añadió que, por ejemplo, tras lanzar un plan de combate al crimen en Nueva York en la década de 1990, la violencia comenzó a descender al quinto año.

En Medellín, continuó, la reducción no se vio sino hasta seis años después de una estrategia contra el narcotráfico también en los años 90.

«Yo no digo que eso es lo que auguramos, (porque) el esfuerzo es para que ocurra lo antes posible», dijo García, aunque evitó adelantar cuando podría darse la disminución de la violencia en México.