Gobierno de Colombia y ELN retomarán diálogos de paz la próxima semana en Cuba

    0
    69

    BogotáColombia | AFP | sábado 05/05/2018 – Cuba será la nueva sede de los diálogos de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla ELN, luego de que Ecuador se marginara sorpresivamente de las pláticas que buscan poner fin a un conflicto armado de medio siglo.

    Las partes retomarán la próxima semana las conversaciones, suspendidas desde el mes pasado.

    «Luego de examinar conjuntamente las opciones para reanudar los diálogos lo más pronto posible, hemos decidido continuar el quinto ciclo en la ciudad de La Habana (Cuba) a partir de la próxima semana», indicaron este sábado las partes en un comunicado oficial.

    «Esperamos ir avanzando muy rápido», declaró el presidente Juan Manuel Santos, quien dejará el poder en agosto.

    La Habana fue la sede durante cuatro años de los diálogos con las entonces Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que finalizaron en 2016 con la firma de un histórico acuerdo que desarmó y transformó en partido político a la poderosa exguerrilla comunista.

    Tanto el gobierno colombiano como las FARC destacaron las garantías de privacidad que ofrece la isla.

    Cuba además fue junto a Venezuela, Noruega y Chile una de las naciones garantes del pacto con la que fue la guerrilla más fuerte del continente, y también lo es de los diálogos con el ELN.

    – «Firme voluntad» de paz –

    Para el jefe de la delegación de paz del gobierno, Gustavo Bell, el anuncio de reanudación de las pláticas en la capital cubana «reitera la firme voluntad de la mesa de seguir trabajando por el desarrollo de la agenda que nos permita suscribir un acuerdo final para terminar el conflicto armado».

    Ecuador había acogido las negociaciones de Bogotá con el ELN, reconocido como último grupo rebelde de Colombia, con unos 1.500 combatientes, desde febrero de 2017.

    Pero el 18 de abril el mandatario ecuatoriano, Lenín Moreno, anunció que su país dejaba de acoger las conversaciones tras inusitados ataques y secuestros realizados por disidentes de las FARC en su territorio. Las pláticas se suspendieron oficialmente el 20 de abril.

    En el marco de esa ola de violencia un equipo periodístico del diario El Comercio de Quito fue secuestrado y asesinado en cautiverio. Además, una pareja ecuatoriana permanece retenida por los disidentes, que se adjudicaron el asesinato de los comunicadores.

    También cuatro militares murieron por la explosión de una bomba.

    Moreno también afirmó que Ecuador abandonaba su posición de país garante «mientras el ELN no se comprometa a dejar de cumplir actividades terroristas».

    Cuando iniciaron las conversaciones de paz estaba previsto que los países garantes -Brasil, Chile, Cuba, Noruega y Venezuela- albergaran alternadamente las mesas de diálogos.

    Santos había dicho hace dos semanas, sin mencionar a Venezuela, que los garantes se habían ofrecido para recibir a las delegaciones del proceso de paz.

    Es un «apoyo que valoramos y que tendremos en cuenta en un futuro inmediato», añadió Bell este sábado.

    El líder del equipo negociador de los rebeldes, Pablo Beltrán, dijo recientemente a la AFP que una de las condiciones para elegir al nuevo país anfitrión era que los guerrilleros tuvieran «garantías jurídicas» de no ser extraditados en caso de que algún Estado, especialmente Estados Unidos, los solicitara.

     – Nuevo cese al fuego –

    En el momento de la suspensión de la quinta ronda de negociaciones, que había iniciado el 15 de marzo en Quito, el gobierno y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) negociaban un alto al fuego bilateral luego de descongelar el proceso tras una crisis que desató el recrudecimiento de los enfrentamientos.

    «El trabajo de este quinto ciclo seguirá concentrado en acordar un nuevo cese al fuego y el diseño de la participación de la sociedad, que impulsen el desarrollo de la agenda y la posibilidad de llegar a un Acuerdo Marco», agregaron las partes.

    El ELN y el gobierno decretaron en septiembre un inédito alto al fuego de tres meses (entre octubre y enero), pero los diálogos estuvieron en jaque tras el fin de la tregua por una arremetida rebelde y una posterior contraofensiva estatal.

    Expertos han advertido de la complejidad de negociar con esta guerrilla guevarista por su estructura federada que concede autonomía militar a sus frentes.

    Además, ponen en entredicho su unidad de mando y la voluntad de dejar las armas de algunos de sus frentes, especialmente los que operan en zonas fronterizas que sirven como ruta para el narcotráfico.

    Santos busca con el ELN la «paz completa» de Colombia, que durante medio siglo se ha desangrado en un conflicto armado que ha enfrentado a guerrillas, paramilitares, narcotraficantes y agentes estatales, dejando unos ocho millones de víctimas entre muerto, desaparecidos y desplazados.

    Los esfuerzos del mandatario podrían verse entorpecidos si la derecha opuesta a las negociaciones con la guerrilla gana las presidenciales del 27 de mayo.

    El senador Iván Duque, del derechista Centro Democrático que encabeza el expresidente Álvaro Uribe, feroz opositor de Santos, lidera los sondeos.

    raa/rsr