Fallece escritor político Irving Kristol a los 89 años.

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Por HILLEL ITALIE

WASHINGTON — Irving Kristol, escritor político y editor conocido como el padrino del neo-conservadurismo cuyas tendencias radicales de juventud evolucionaron hacia un rechazo enfático al comunismo y la contracultura, falleció el viernes a los 89 años.

«Su sabiduría, ingenio, buen humor y generosidad de espíritu hicieron de él un amigo y mentor de varias generaciones de pensadores y servidores públicos», dijeron los directores de The Weekly Standard al anunciar en su sitio de internet la muerte de Kristol. Falleció por complicaciones de cáncer pulmonar.

Kristol fue esposo de la crítica e historiadora Gertrude Himmelfarb y padre del editor neo-conservador y comentarista William Kristol, un director de The Weekly Standard.

Irving Kristol, un trotskista en la década de 1930, pronto se desilusionó del socialismo, rompió con el liberalismo después del ascenso de la Nueva Izquierda en la década de 1960, y en la década de 1970 hizo lo impensable: apoyó al Partido Republicano, alguna vez «tan ajeno a mí como asistir a una misa católica».

Fue un intelectual de Nueva York que abandonó su casa, primero políticamente y después físicamente, para mudarse a Washington en 1988.

Fue un liberal «asaltado por la realidad» que giró a la derecha y al que se unieron muchos otros, incluidos futuros miembros de gabinete del Partido Republicano como Jeane Kirkpatrick y William Bennett, así como otro fundador del neo-conservadurismo, Norman Podhoretz.

Kristol abandonó sus puntos de vista liberales al desilusionarse cada vez más por los fracasos observados en la Gran Sociedad de Lyndon Johnson, por el incremento de la delincuencia, el abuso en el consumo de drogas y otros problemas que se supone resolverían los programas gubernamentales. Y Kristol, el antiguo estudiante rebelde, se horrorizó con los jóvenes de cabello largo de finales de la década de 1960.

Fue una insignia en la red de grupos de análisis, medios de comunicación y corporaciones que ayudaron a hacer del conservadurismo una ideología reinante durante al menos dos décadas, «la enorme conspiración de ala derecha» que Hillary Rodham Clinton acusaría que buscaba la destitución de su esposo.

«Más que cualquiera que esté vivo, quizá, a Irving Kristol puede atribuirse el mérito de haber revertido la dirección de la cultura política estadounidense», escribió en 1999 el comentarista liberal Eric Alterman.

El vicepresidente Dick Cheney fue su admirador durante mucho tiempo, y el presidente George W. Bush, cuyo gobierno estuvo densamente poblado de neo-conservadores, otorgó en el 2002 a Kristol la Medalla Presidencial de la Libertad, elogiándolo como «un pensador de amplio alcance cuyos escritos han ayudado a transformar el paisaje político de Estados Unidos».

Agencia AP.