El grupo B, dos partidos dos empates.

Paraguay 0 Ecuador 0. Brasi 0 Venezula 0.

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Paraguay y Ecuador empataron este domingo sin goles en un deslucido debut en la Copa América, en el que los paraguayos estuvieron más cerca del gol pero fueron incapaces de provocar un rasguño al rival.

Con este resultado, todo sigue como empezó en el Grupo B, donde Brasil y Venezuela también empataron a cero.

Los primeros minutos del choque estuvieron plagados de imprecisiones. En medio del desorden general, Paraguay retenía el balón en la medular.

Paraguay avisó por primera vez antes del primer cuarto de hora. Aureliano Torres desbordó por la banda izquierda y dio un pase a Edgar Barreto, que remató solo desde el punto de penalti. El arquero Marcelo Elizaga rechazó a saque de esquina.

La acción animó a los paraguayos, que adelantaron las líneas. Al mismo tiempo Ecuador, atenazado en su propio campo, no encontraba una respuesta y abusaba del pelotazo largo.

En el minuto 19 Elizaga salvó de nuevo a su equipo tras un remate de Roque Santa Cruz desde el interior del área pequeña.

Hubo que esperar hasta la media hora de encuentro para ver la primera llegado con peligro de Ecuador. Cristian Benítez inició un eslalon en la línea de tres cuartos. Burló a un defensa con un túnel y regateó al arquero, pero se le hizo de noche y Paulo Da Silva trabó el disparo a puerta vacía.

Los hombres de Reinaldo Rueda mejoraron ostensiblemente. Ganaron presencia en la zona de creación con un participativo Cristian Noboa, pero les costó generar acciones ofensivas, con un Felipe Caicedo poco activo.

Paraguay perdió protagonismo y sus jugadores se diluyeron en el centro de la cancha, incapaces de surtir de balones a Lucas Barrios y Santa Cruz, que buscaban con ahínco líneas de pase entre los corpulentos zagueros ecuatorianos.

Antonio Valencia, el jugador más reputado del conjunto ecuatoriano, tuvo una tarde gris y fue sustituido en el descanso, tocado por algunas molestias físicas.

En el segundo tiempo, Ecuador tomó la iniciativa. Michael Arroyo, que entró por Valencia, le dio verticalidad a su equipo y avisó con un trallazo que salió desviado por poco.

Paraguay respondió con un balón en profundidad de Barrios para Marcelo Estigarribia, que remató cruzado muy cerca del palo del arco de Elizaga.

Estigarribia, uno de los mejores de su equipo, desbordó poco después por la izquierda y puso un centro en la cabeza de Santa Cruz. El ariete remató con comodidad pero Elizaga, nombrado mejor jugador del partido, despejó el esférico con una notable estirada.

La entrada de Nelson Haedo Valdez le puso picante al ataque paraguayo, aunque las ocasiones llegaban a cuentagotas y el cronómetro avanzaba.

Los últimos compases del choque transcurrieron con un juego enredado en la zona de creación, sin ideas ni lucidez por ninguno de los dos bandos.

Ficha técnica

0 – Paraguay: Villar; Piris, Da Silva, Verón, Torres; Barreto (m.38, Vera), Ortigoza, Riveros; Estigarribia, Santa Cruz (m.82, Zeballos) y Barrios (m.73, Valdez).

0 – Ecuador: Elizaga; Reasco, Araujo, Erazo, Ayoví; Valencia (m.45, Arroyo), Noboa, Méndez (m.80, Quiroga), Castillo; Benítez y Caicedo.

Árbitro: Sergio Pezzotta (ARG). Amonestó por Paraguay a Piris y Zeballos.

Incidencias: partido de la primera jornada del Grupo C de la primera fase disputado en el estadio Brigadier Estanislao López de Santa Fe ante unos 20.000 espectadores.

Brasil empató sin goles con Venezuela en su de la Copa América, en un partido en el que no consiguió generar un volumen de juego suficiente para superar a una “vinotinto” que le bastó con guardar el orden para llevarse un punto de oro.

Venezuela maniató a los brasileños con orden y disciplina en el centro de la cancha, anuló al media punta Paulo Henrique Ganso con un marcaje corto y consiguió mantener alejado de su área a Neymar, en el primer encuentro del Grupo B, que completan Paraguay y Ecuador.

Brasil dominó de forma abrumadora en los primeros quince minutos, pero después bajó de intensidad y se acabó diluyendo totalmente en la segunda parte, en un día muy gris de Robinho y en el que Pato tuvo las mejores ocasiones, un tiro al palo incluido en el minuto 26.

Con aparente contundencia el actual campeón de la Copa América se instaló en área de Venezuela que, en el primer cuarto de hora pasó serios apuros para contener el aluvión de ocasiones de Robinho, Pato y Neymar, el jugador más desequilibrante.

Neymar desplegó un amplio repertorio de regates con los que desmadejó una y otra vez a sus marcadores, pero la joven figura brasileña estuvo demasiado lejos del arco de Renny Vega y casi no tuvo oportunidad de llegar con peligro.

Después del chaparrón inicial, Venezuela se recompuso y plantó cara en el centro de la cancha, interrumpiendo el juego interior de Brasil y cortando la correa de transmisión con los delanteros.

Sin poder avanzar por el centro, Brasil recurrió a los balones largos en dirección a Alexandre Pato, que ejercía de único delantero y tuvo las mejores ocasiones de gol, incluido un remate al larguero en el minuto 26.

Un remate flojo de Robinho originó la jugada más polémica del partido, cuando el defensa Oswaldo Vizcarrondo sacó el tiro bajo palos con el hombro, mientras se caía al suelo.

El árbitro no concedió penalti tal y como pidió en masa la afición brasileña, hoy mayoritaria en el estadio de Ciudad de La Plata.

Tras el descanso Venezuela- equipo dirigido por César Farías mostró más voluntad de disputar la pelota, pasó a jugar en el campo contrario por primera vez en el partido e intentó golpear a Brasil sirviéndose de la velocidad de Salomón Rondón y Nicolás ‘Miku’ Fedor.

Los brasileños, si bien habían perdido el control del juego, seguían ofreciendo más sensación de peligro en las ocasiones que el balón llegaba a los pies de Neymar y Pato, que eran cada vez más escasas con el paso del tiempo.

El seleccionador brasileño, Mano Menezes, intentó recuperar el control del centro de la cancha a la desesperada dando entrada en un doble cambio al joven Lucas Moura y a Elano.

La pareja de centrocampistas tampoco consiguió devolverle a Brasil el juego interior que tanto necesitaba ante una Venezuela que mantuvo la compostura hasta el pitido final.