EEUU: Senado fijaría altas multas por no tener seguro médico

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Por RICARDO ALONSO-ZALDIVAR

WASHINGTON — Los estadounidenses que no contraten una cobertura médica de costo moderado recibirán multas de más de 1.000 dólares si se aprueba una ley de reforma del sistema de salud presentada el jueves por senadores demócratas que buscan cumplir con la prioridad de política interna del presidente Barack Obama.

La Oficina de Presupuesto del Congreso estimó que las multas recolectarían unos 36.000 millones de dólares en diez años. Asesores en el Senado dicen que las sanciones seguirían el modelo usado en Massachusetts, que multa con 1.000 dólares por año a las personas que no contratan una cobertura de salud. La propuesta obligaría a las familias a pagar más que individuos.

En el nuevo sistema que se imaginan los legisladores, la gente estaría obligada a tener seguros de salud al igual que los dueños de automóviles están obligados a contratar una cobertura para sus vehículos. El gobierno subvencionaría a los pobres y a muchas familias de clase media y quienes se negaran a contratar un seguro pagarían multas.

Las multas —llamadas «pagos por responsabilidad compartida»— serían equivalentes al menos a la mitad del precio de un seguro médico básico, según el proyecto de ley.

En el 2008, los seguros provistos por empleadores costaron un promedio de 12.680 dólares por un plan familiar y 4.704 dólares por un plan individual, según una encuesta anual de la Kaiser Family Foundation. El precio del plan federal sería menor, dijeron asesores del Senado que pidieron no ser identificados por no estar autorizados a hablar con la prensa.

Las personas en situaciones de pobreza o dificultades extremas podrían lograr exenciones de las multas.

Los legisladores retomarán la reforma de salud al regresar a Washington tras el fin de semana largo por el Día de la Independencia, pero la iniciativa tiene un futuro incierto debido a las crecientes divisiones entre bandos ideológicos y partidarios.

Obama quiere promulgar este año una ley de reforma que reduzca los costos de salud y asegure que tendrán cobertura los casi 50 millones de estadounidenses que hoy no la tienen.

El presidente aplaudió el nuevo proyecto en un comunicado en que dijo que «refleja muchos de los principios que he propuesto, como las reformas que prohibirán que las compañías aseguradoras le nieguen cobertura a la gente con problemas de salud preexistentes y el concepto de bolsas de salud, en que los individuos puedan encontrar coberturas a precios moderados si pierden sus trabajos, si se mudan o se enferman».