Desde el espacio, astronauta Hernández ratifica su fe

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Por MARCIA DUNN

CABO CAÑAVERAL, Florida, EE.UU. — José Hernández, uno de los dos astronautas de origen mexicano que participan en la misión actual del transbordador Discovery, negó que el estar en el espacio, rodeado de tecnología y atestiguando los logros del ser humano, le genere dudas sobre la existencia de Dios.

Hernández, méxico-estadounidense que creció en el seno de una familia de trabajadores inmigrantes, se dio el miércoles tiempo para conceder varias entrevistas a la televisión y aprovechó la oportunidad para ratificar su fe católica.

Cuando se le preguntó si el estar rodeado de tecnología y de conocimientos científicos aminoraba su fe, Hernández respondió que, por el contrario, el ver todas las estrellas confirmaba su creencia de que el Universo no pudo haberse creado por casualidad, y que hay un plan maestro, obra de un poder sobrenatural.

«Puedes ver con tus propios ojos lo maravilloso que es nuestro mundo y nuestra atmósfera», dijo.

El astronauta reveló que también lleva siempre con él –incluso en la estación espacial internacional–, su escapulario y un crucifijo bendecidos por el cura de su parroquia.

Hernández aprovechó la oportunidad para enviar saludos al presidente mexicano Felipe Calderón, quien nació en el mismo estado que sus padres, Michoacán, en el occidente. También saludó a su tía Rosa, quien prometió prepararle unos tacos de carnitas (platillo típico de ese estado, hecho con cerdo frito), cuando regrese.

Algunos amigos le habrían prometido también prepararle «un buen mole» (platillo semejante a una salsa, hecho con una gran variedad de ajíes, especias y chocolate, entre otros ingredientes), para su próxima visita a México.

Hernández dijo que cuando está en la Tierra suele correr, y que en la estación espacial se ejercita en una bicicleta fija. Gracias a ello, confió, no engordará cuando regrese a México para probar todos esos guisos.

En el transbordador viajaron por primera vez en la historia dos astronautas de origen mexicano. Uno de ellos es Hernández, quien ha publicando actualizaciones bilingües a través de la red social Twitter desde la órbita.

El otro es John «Danny» Olivas, quien participó el martes en una caminata espacial, junto con Nicole Stott.

En tanto, un trozo de basura espacial se acercó al transbordador, acoplado a la estación espacial internacional, donde hay 13 astronautas, aunque los funcionarios de la NASA dijeron que la amenaza no retrasaría una próxima caminata.

El Control de la Misión seguía atentamente el fragmento de un cohete europeo, porque existe una posibilidad, aunque remota, de que se acerque demasiado o golpee al Discovery, acoplado con la estación espacial internacional.

Por ahora, se espera que la basura espacial pase a varios kilómetros del transbordador, el viernes, una distancia «bastante saludable», dijo el comentarista del Control de la Misión, Rob Navias.

«Yo enfatizaría que existe sólo una posibilidad remota de que tengamos que maniobrar para alejarnos de esta pieza», dijo Navias.

Los expertos seguirán observando el resto de un cohete Ariane 5 lanzado hace 3 años, para cerciorarse de que se mantenga a una distancia segura. Sin embargo, algunas piezas de basura espacial, sin control, pueden salirse a veces de su órbita, y ésa es la preocupación en este caso. La órbita ovalada del objeto, que se extiende hasta por 32.185 kilómetros (20.000 millas) hacía particularmente difícil el seguimiento del éste.

Las noticias no afectaron el trabajo de las dos tripulaciones a bordo del complejo. Trasladaron más carga a la estación espacial e incluso instalaron algunos nuevos componentes, como un compartimiento dormitorio.

Si el Control de la Misión determina que el complejo de la estación y el transbordador necesita eludir la basura espacial, ese movimiento hacia una órbita más alta no se realizaría sino hasta después de la caminata espacial prevista para el jueves por la noche. La estación vuela actualmente a 354 kilómetros (220 millas) de altura sobre la Tierra.

Stott y Olivas realizaron el martes la primera de tres caminatas espaciales previstas, retirando un viejo tanque de amoniaco de la estación espacial. El jueves, dos caminantes espaciales instalarán un tanque nuevo y lleno para reabastecer el sistema de enfriamiento del puesto orbital.

El Discovery permanecerá en la estación espacial hasta el martes.