Colombia asumió la Presidencia de la Comisión de Asuntos Migratorios de la Organización de los Estados Americanos

0
246

Álvaro Calderón Ponce de León, Ministro Consejero de la Misión de Colombia ante la OEA, asumió desde el 20 de octubre la Presidencia de la Comisión de Asuntos Migratorios de la Organización de los Estados Americanos. En el marco del plan de trabajo que Colombia presentó a los países miembros de dicha organización, el tema abordado durante la primera sesión fue ‘Migración y Salud en las Américas’.

El plan de trabajo para el periodo 2016-2017 tiene el propósito de implementar el ‘Programa interamericano para la promoción y protección de los derechos humanos de las personas migrantes, incluyendo los trabajadores migratorios y sus familias’.

El evento contó con la participación de la Organización Internacional para las Migraciones, la Organización Panamericana de la Salud y el Comité Internacional de la Cruz Roja, organismos especializados que compartieron valiosa información sobre cada uno de los factores que se constituyen como determinantes frente al acceso a la salud por parte de las personas migrantes en cada una de sus etapas: en tránsito, destino y retorno.

Los delegados de Argentina, México, Estados Unidos, Honduras, Costa Rica, Uruguay y Colombia participaron compartiendo sus experiencias en la aplicación de programas y políticas públicas, así como diferentes mecanismos normativos dirigidos a las personas migrantes.

Al finalizar el encuentro se reconoció que el migrante no se puede calificar como un riesgo para la salud y que las políticas restrictivas terminan generando mayores e innecesarios costos. Asimismo, se evidenció que uno de los mayores desafíos frente a un posible Pacto Global sobre Migración en el marco de las Naciones Unidas en 2018, debe estar alineado con la Agenda 2030.

En ese sentido, se deberá profundizar aún más la relación entre migración y salud propiciando la cooperación internacional, y es en este punto en el que la OEA, como foro político hemisférico, debe jugar un rol fundamental estimulando el diálogo entre los Estados.