Bachelet presenta el último de sus informes de gobierno

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SANTIAGO DE CHILE (AP) — La presidenta Michelle Bachelet anunció el jueves un bono equivalente a 70 dólares a 4 millones de chilenos para paliar los efectos de la crisis económica internacional, para el cual destinará 280 millones de dólares y será hecho efectivo en agosto.

La medida fue anunciada por la mandataria en el último de los informe que anualmente debió presentar ante el Congreso sobre el estado de la nación. El acto se realizó en la sede legislativa de Valparaíso, a 120 kilómetros al noroeste de esta capital.

Señaló que su gobierno trazó tres líneas para enfrentar la crisis, una de las cuales es que no sean las personas de menores recursos las que deban pagar las consecuencias y por ello en enero puso en práctica un plan por 4.000 millones de dólares, que contempló el apoyo con un bono similar al que anuncio y medidas de respaldo a las pequeñas y medianas empresas.

«Los costos de la crisis no lo pueden pagar los trabajadores», dijo.

Bachelet informó que se otorgarán otros 15.000 subsidios para la adquisición de viviendas, con lo cual este año se superarán los 100.000 bonos en ese campo. Se otorgarán 50.000 becas para estudiantes de centros de estudios técnicos y 2.500 para estudios en el exterior.

Se adelantarán en un año a julio beneficios contemplados en una reforma previsional puesta en marcha a mediados del año anterior y se aumentará a unos 263 dólares una pensión solidaria que se otorga a personas de menores recursos. El estado financiará, asimismo, un seguro para deudores habitacionales que queden desempleados.

La presidenta también anunció la reducción de un impuesto a los combustibles.

La mandataria entregará el poder en marzo a su sucesor, actualmente goza de 70% de popularidad, aunque enfrenta demandas laborales y estudiantiles.

Miles de profesores se mantienen en huelga desde el lunes y los estudiantes y rectores de las universidades reclaman mayor apoyo a esos centros de estudio. En su discurso, Bachelet no se refirió a esos temas aunque pidió apoyo para una reforma legislativa a la educación superior.

Mientras Bachelet leía su discurso, manifestantes protestaron en las inmediaciones de la sede legislativa, que estuvo rodeada por policías. En incidentes menores, a unas seis cuadras del Congreso, la policía lanzó chorros de agua a presión para dispersar a centenares de manifestantes que intentaron traspasar las vallas que impedían el acceso al edificio legislativo. Hubo un número aún indeterminado de detenidos.

La oposición derechista recibió con críticas el mensaje presidencial. Juan Antonio Coloma, presidente de la Unión Demócrata Independiente, dijo que «esperaba más».