40 años después, Los Milagrosos Mets aún atraen multitudes.

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Por IRA PODELL

NUEVA YORK — Jerry Manuel tenía 15 años cuando Los Milagrosos Mets aparecieron repentinamente para ganar la Serie Mundial de 1969.

El equipo no había atrapado realmente la atención de su actual manager durante sus impresionables años de adolescente. El fútbol estadounidense y otras actividades captaban su atención en esos días, pero décadas después comprendió exactamente lo hizo que ese equipo se convirtiera de perdedores adorables en inesperados campeones.

Manuel jugó béisbol de ligas menores en Florida en un cuadro que incluía a Bud Harrelson en las paradas cortas y al ex receptor de los Mets Jerry Grote en tercera base. Manuel se maravillaba desde su posición en la segunda base por lo competitivos y enfocados en detalles que todavía estaban sus compañeros de mayor edad.

«Simplemente de esa breve experiencia … pude ver porqué fueron campeones», comentó Manuel el sábado antes de que el equipo Mets de 1969 fuera honrado 40 años después de la consecución del título.

Las ovaciones mayores fueron para los lanzadores estelares Tom Seaver, Jerry Koosman y Nolan Ryan, miembro del Salón de la Fama que no había asistido a una función de los Mets desde que fue cambiado por el equipo en 1971.

En total, 21 jugadores y entrenadores, incluido otro miembro del Salón de la Fama, Yogi Berra, se reunieron justo atrás del arco del tierra del cuadro del Citi Field, en su primera temporada. El parque que fue su casa, el Shea Stadium, desapareció para convertirse el lote en un estacionamiento.

Pero con un estadio lleno para celebrar el pasado, este grupo de jugadores veteranos seguramente se sintieron en el Citi Field como en casa.

Uno por uno, los ex jugadores y ex entrenadores fueron presentados a la multitud compuesta por aficionados de todas las edades, muchos de los cuales no habían nacido cuando los Mets cautivaron al mundo del béisbol al ir desde el sótano de la Liga Nacional hasta obtener el campeonato en su octava temporada.

«La gente nos llamó Los Milagrosos Mets, pero nada era imposible cuando jugabas para (el manager) Gil Hodges», dijo Seaver cerca del final de la ceremonia de 35 minutos realizada antes del juego que los Mets ganaron 4-2 a los Filis de Filadelfia.